Hasta este lugar perdido en los montes entrerrianos llegó un día Don Carlos Schaffer, con una biblia y una pelota debajo del brazo, contaría el mismo más adelante; para introducir la cuchillería artesanal, que hoy se a extendido sin límites a la cuidad, contándose actualmente con más de 80 centros de producción, distribución y ventas a todo el País. (http://desdefederal.blogspot.com/)




